domingo, 9 de febrero de 2014


Descubren en el Reino Unido las huellas humanas más antiguas fuera de África

La erosión ha dejado al descubierto en una playa de Norfolk cincuenta huellas fosilizadas de 800.000 años de antigüedad

Museo de historia natural de londres
Las huellas humanas más antiguas conocidas fuera de África
Arqueólogos británicos han descubierto en la costa de Norfolk (este de Inglaterra) las huellas humanas más antiguas conocidas hasta ahora fuera de África, de unos 800.000 años de edad.
La erosión ha dejado al descubierto en una playa de la localidad de Happisburgh cerca de cincuenta huellas fosilizadas de 800.000 años de antigüedad, las cuales corresponden a un grupo de unos cinco individuos de una especia humana primitiva que podría estar relacionada con los homínidos de Atapuerca (España).
El hallazgo se debe a investigadores del Museo Británico, el Museo de Historia Natural de Londres y la Universidad Queen Mary, que han publicado el descubrimiento en el último número de la revista científica Plos One.
En la última década, los arqueólogos ya habían encontrado utensilios para la caza de cerca de un millón de años de antigüedad en una zona que durante ese periodo estaba unida a la Europa continental y era el hábitat de grandes animales como mamuts, hipopótamos y rinocerontes.
Solo se conocen otros tres grupos de huellas humanas más antiguos que el de Norfolk, todos ellos en África, de donde se cree que los primeros humanos prehistóricos emergieron hace unos dos millones de años.
Los científicos distinguieron las nuevas huellas en un momento de marea baja, gracias a que el oleaje ha retirado en los últimos tiempos los sedimentos que las recubrían.

¿De Homo Antecessor?

Nick Ashton, arqueólogo del Museo Británico, relató que él y sus colegas se apresuraron a tomar fotografías y modelos en tres dimensiones de las huellas, antes de que el constante oleaje al que están sometidas las erosione.
«En un primer momento no estábamos seguros de lo que veíamos, pero aquellos huecos parecían huellas humanas. Me pregunté si podía ser cierto. Si lo era, podían ser las huellas más antiguas fuera de África, algo absolutamente increíble», describió Ashton a la cadena BBC.
«No podemos estar seguros sobre qué especie humana fue la que dejó las huellas, pero sabemos por la antigüedad del lugar que en aquella época había en el sur de Europa una especie llamada Homo Antecessor y es posible que sean rastros dejados por esa especie humana», describió el arqueólogo.
Para Ashton, se trata de «uno de los descubrimientos más importantes, si no el más importante, que se ha hecho en el Reino Unido».
Entre las huellas que dejó hace 800.000 años el grupo de humanos, que caminaba en dirección sur, se encuentran rastros tanto de niños como de adultos, y una de ellas corresponde a un pie con una talla europea de zapato del número 42, lo que sugiere que podría corresponder a un hombre de unos 1,7 metros de altura.
El investigador Chris Stringer, del Museo de Historia Natural, señaló por su parte que «los humanos que dejaron las huellas de Happisburgh podrían perfectamente haber estado relacionados con individuos de una antigüedad similar a los de Atapuerca (España), que corresponderían al Homo Antecessor».
Esa especie primitiva era bípeda y tenía una altura similar a los humanos modernos, y se extinguió probablemente hace unos 600.000 años, mientras que los Neandertales surgieron hace unos 400.000 años, y los humanos modernos hace unos 40.000.


Los extraños mamíferos marinos anteriores a la Edad de Hielo

Eran unas criaturas extravagantes que habrían podido convertir el mar en una una auténtica «Taberna galáctica»

Los extraños mamíferos marinos anteriores a la Edad de Hielo
Robert Boessenecker
Justo antes de la Edad del Hielo, los mamíferos marinos del norte del Pacífico formaban una extraña comunidad
Justo antes de la Edad del Hielo, los mamíferos marinos del norte del Pacífico formaban una extraña comunidad, rica en criaturas extravagantes que habrían podido convertir el mar en una una auténtica "Taberna galáctica".
Así lo ha puesto de manifiesto un equipo de investigadores de la Universidad neozelandesa de Otago, tras estudiar cientos de fósiles (huesos y dientes) en la Bahía de San Francisco. Al frente del equipo, Robert Boessenecker ha logrado reconstruir hasta 21 antiguas especies de mamíferos marinos (todo un récord), entre las que hay ballenas barbadas enanas, extrañas morsas con colmillos dobles, marsopas con un severo prognatismo en sus mandíbulas o un delfín estrechamente emparentado con el recién extinguido delfín de río chino. Los hallazgos acaban de publicarse en la revista Geodiversitas.
Entre las distintas especies, todos ellos pertenecientes a un periodo comprendido entre hace 5 y 2,5 millones de años, destaca una nueva especie de ballena fósil, apodada Balaenoptera bertae, estrechamente emparentada con las actuales ballena gris y ballena azul.
Boessenecker llamó así a esta ballena en honor a la profesora de la Universidad de San Diego Annalisa Berta, por su contribución al estudio de los antiguos mamíferos marinos.
El parentesco de esta ballena extinta con algunas de las actuales demuestra que el linaje de estas criaturas ha sobrevivido por lo menos 3 o 4 millones de años. Balaenoptera bertae tenía por lo menos 5 o 6 metros de largo, algo más pequeña que las ballenas grises de la actualidad.
El trabajo recién publicado representa ocho largos años de investigación. Boessenecker, que en 2004 era un estudiante de 18 años, quedó fascinado al descubrir el yacimiento, lleno por completo de fósiles extraordinarios. Y decidió dedicarse a él en cuerpo y alma.
"La mezcla de mamíferos marinos en ese lugar -explica el investigador- es completamente diferente de lo que podemos ver en la actualidad en el Pacífico Norte, y también a cualquier otra cosa de cualquier otra época".
Las marsopas primitivas convivían con las ballenas y otras criaturas cuyos descendientes viven hoy en áreas muy alejadas entre sí. Se trataba de "una mezcla ecléctica de mamíferos marinos de tipo antiguo y moderno que vivían todos juntos", explica el científico.
Esta extraña mezcla de fauna marina logró sobrevivir hasta hace uno o dos millones de años. Y eso fue posible gracias a la existencia de corrientes de agua caliente procedentes del Ecuador y de barreras naturales como en istmo de Panamá y el estrecho de Bering.
"Una vez abierto el estrecho de Bering -explica Boessenecker- pudo penetrar agua fría del Pacífico durante la Edad de Hielo y los mamíferos pudieron emigrar hacia otros lugares del Pacífico Norte, dando lugar a las poblaciones que podemos ver en la actualidad".


Descubren un impresionante nuevo cráter en Marte

La cicatriz, de 30 metros de diámetro, se produjo por el impacto de un gran objeto llegado del espacio entre julio de 2010 y mayo de 2012

Descubren un impresionante nuevo cráter en Marte
NASA/JPL-Caltech/Univ. arizona
El espectacular cráter de Marte de 30 metros de diámetro
Cada año, objetos provenientes del espacio impactan en Marte dejando sobre la superficie 200 cráteres de más de 3,9 metros de diámetro. Pero pocos de ellos son tan impresionantes como el que las cámaras de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA acaban de descubrir sobre la superficie marciana. Las imágenes muestran una gigantesca cicatriz que se extiende a lo largo de 30 metros de longitud, rodeada por las señales de una especie de explosión radial. El golpetazo se produjo en algún momento entre julio de 2010 y mayo de 2012.
Los investigadores utilizaron el Experimento Científico de Imágenes de Alta Resolución (HiRISE) de la cámara del orbitador para examinar el lugar, ya que otra cámara del aparato había revelado un cambio en la apariencia de la superficie entre las observaciones desde julio de 2010 a mayo de 2012.
Sobre la base de los cambios aparentes antes y después de las imágenes de menor resolución, los investigadores utilizaron HiRISE para adquirir esta nueva fotografía el 19 de noviembre de 2013. Debido a que el terreno en el que se formó el cráter está lleno de polvo, la cicatriz aparece en azul en la mejora del color de la imagen, debido a la eliminación del polvo rojizo en esa área.
Los investigadores creen que el impacto debió de ser espectacular, ya que los escombros arrojados hacia el exterior durante la formación del cráter -el material expulsado-, alcanzaron los 15 kilómetros.

sábado, 1 de febrero de 2014

El Opportunity halla una nueva zona en Marte que pudo ser habitable

El área del planeta donde se encuentra el cráter Endevour contenía en el pasado abundante agua favorable a la vida microbiana, hasta que el impacto de un objeto llegado del espacio la convirtió en un veneno

El Opportunity halla una nueva zona en Marte que pudo ser habitable
Science/AAAS
Whitewater Lake contiene una pequeña cantidad de arcilla alterada por la exposición al agua
El Opportunity halla una nueva zona en Marte que pudo ser habitable
Concentración de esférulas
Cuando se cumplen diez años después de aterrizar en Marte, el increíble rover Opportunity de la NASA ha descubierto nuevos indicios que dan esperanza a la posible existencia de vida en el pasado remoto del planeta. El hallazgo se ha producido en el lugar que ahora ocupa el cráter Endevour, un enorme agujero de 22 km de diámetro que el vehículo explora desde agosto de 2011. Los datos obtenidos por la misión sugieren que la zona estaba anegada de agua con un PH casi neutro, ligeramente ácida, favorable para el mantenimiento de la vida microbiana. Sin embargo, el impacto de un objeto llegado del espacio hace 3.700 millones de años, el que causó el enorme cráter, empeoró las condiciones, hasta el punto de que los científicos creen el agua se volvió «súper salada», extremadamente ácida, prácticamente insoportable incluso para los organismos extremófilos más resistentes, capaces de vivir donde otros morirían sin remedio.
La investigación, publicada en Science, se suma a otras aparecidas recientemente en la misma revista sobre la habitabilidad del planeta a partir de los datos del último rover llegado a Marte, el Curiosity. Esos datos apuntaban a la existencia de un antiguo lago en el cráter Gale, que también pudo haber sido habitable. Al parecer, esa cuenca tenía las condiciones necesarias e indispensables para que pudieran desarrollarse a placer unos microbios que en la Tierra se encuentran fácilmente en las cuevas y fuentes hidrotermales.
El Opportunity halla una nueva zona en Marte que pudo ser habitable
Formación Matijevic
El Opportunity, que junto a su gemelo Spirit -ya fuera de servicio- comenzó su exploración prevista para tres meses el 24 de enero de 2004 y que, milagrosamente, aún continúa en funcionamiento, fue dirigido al cráter Endeavor por los científicos después de que la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) indicara la presencia de minerales arcillosos ricos en hierro y aluminio en la zona. En el borde del cráter, en el área de Whitewater Lake, el rover tomó muestras de la formación Matijevic, un agrupación de rocas de grano fino, en capas, enriquecidas con minerales arcillosos. Los investigadores de distintos centros, dirigidos por R.E. Arvidson, de la Universidad Washington en San Luis (Misuri, EE.UU.), analizaron las esférulas (unas formaciones geológicas microscópicas en forma de esfera encontradas en el suelo marciano, también conocidas como arándanos), vetas y fracturas de esas rocas ricas en minerales y determinaron que la formación contiene las rocas marcianas y las señales de existencia de agua más primitivas que el rover haya encontrado jamás.
Los resultados de la investigación sugieren que el agua con diferentes valores de pH fluyó en esa zona de Marte antes y después de la formación del cráter Endeavour. Las rocas más jóvenes que yacen encima de la formación contienen la firma de agua súper salada, que habría dificultado mucho la vida incluso a los microorganismos más duros y resistentes. Sin embargo, las rocas más antiguas, las de antes del impacto, estás relacionadas con condiciones más suaves, teóricamente favorables para la vida o la química prebiótica.


Descubren un río de hidrógeno que fluye por el espacio

Este débil filamento de gas se dirige hacia la cercana galaxia NGC 6946 y puede ayudar a explicar la formación de estrellas

Descubren un río de hidrógeno que fluye por el espacio
D.J. Pisano (WVU); B. Saxton (NRAO/AUI/NSF)
La galaxia NGC 6946
Astrónomos de la estadounidense Universidad de West Virginia han descubierto una especie de río de hidrógeno nunca antes visto que fluye a través del espacio. Este filamento de gas muy débil se dirige hacia la cercana galaxia NGC 6946 y puede ayudar a explicar cómo algunas galaxias espirales mantienen su ritmo constante de formación de estrellas.
«Sabíamos que el combustible para la formación de estrellas tuvo que venir de alguna parte. Sin embargo, hasta ahora solo hemos detectado el 10% de lo que sería necesario para explicar lo que observamos en muchas galaxias», explica el astrónomo D.J. Pisano. «Una teoría dominante dice que ríos de hidrógeno, conocidos como flujos fríos, pueden estar transportando hidrógeno a través del espacio intergaláctico, impulsando la formación de estrellas clandestinamente. Pero este hidrógeno ha sido, sencillamente, demasiado difuso para haber sido detectado hasta ahora».
Las galaxias espirales, como nuestra Vía Láctea, mantienen un ritmo tranquilo pero constante de formación de estrellas. Otras, como la NGC 6946, a unos 22 millones de años luz de la Tierra, en la frontera de las constelaciones Cepheus y Cygnus, son mucho más activas. Esto plantea la cuestión de lo que impulsa la formación sostenida de estrellas en nuestra galaxia y otras similares.
Estudios anteriores del vecindario galáctico alrededor de NGC 6946 revelaron un gran halo de hidrógeno, una característica comúnmente observada en las galaxias espirales, que puede estar formada por el hidrógeno expulsado del disco de la galaxia por la intensa formación de estrellas y explosiones de supernova. Un flujo en frío, sin embargo, sería el hidrógeno llegado de una fuente completamente diferente: el gas desde el espacio intergaláctico que nunca ha sido calentado a temperaturas extremas por el nacimiento de una estrella o por procesos de supernova.


El «supertomate» morado para combatir el cáncer

Investigadores británicos desarrollan una hortaliza modificada genéticamente con un alto contenido de antioxidantes

El «supertomate» morado para combatir el cáncer
Un tomate morado de forma natural

A primera vista podría confundirse con una apetitosa remolacha. Pero sus semillas en seguida lo delatan, revelando que en realidad se trata de un tomate morado transgénico. Tras largos años de arduo estudio, el esfuerzo de 300 científicos internacionales, coordinados por el laboratorio del Centro John Innes de Norwich (este de Inglaterra), parece haber dado su fruto.
Los investigadores tomaron dos genes implicados en la coloración roja en los pétalos de la dragoniana, una planta mediterránea, y los introdujeron en los de la tomatera. Esos genes seleccionados permiten generar antocianina, un antioxidante beneficioso en la prevención del cáncer yresponsable de que las flores y frutas luzcan de color rojo o morado, muy presente en las zarzamoras, los arándanos o las frambuesas.
Tras la complicada operación de ingeniería genética, crecieron unos hermosos tomates que adquirían un intenso color púrpura al madurar, debido al alto contenido de antocianina tanto en la pulpa como en la piel, y cuya aparición en los supermercados cada vez está más cerca. Los primeros 1.200 litros de jugo de tomate morado llegarán pronto a Gran Bretaña, procedentes de Canadá.
Aunque la convencional hortaliza roja cuenta con todos los genes necesarios para generar esos antioxidantes, están inactivos. Gracias a esta modificación que desencadena un proceso dentro de la planta, han conseguido que se desarrolle la antocianina. Normalmente la dieta de la población no contiene la ingesta suficiente de este componente, por lo que alimentos tan comunes como el tomate intentarán suplir esa carencia.
«En el tomate morado tenemos los mismos componentes de estas frutas poco habituales, que pueden incorporarse ahora en otros alimentos más accesibles para que la gente los consuma en cantidades significativas», asegura a la BBC la profesora Cathie Martin, del John Innes Center de Norwich.
Lo fundamental en esta etapa es desarrollar las pruebas de seguridad alimenticia con el jugo para poder demostrar si el tomate morado puede efectivamente tener efectos positivos en la salud de los humanos. Estudios anteriores han ofrecido resultados muy optimistas. Para probar el efecto de esa explosión de antioxidantes, los científicos recurrieron en una ocasión a dos grupos de una cepa de ratones diseñados para ser particularmente susceptibles al cáncer. Tras ser alimentados con tomates convencionales y con los modificados, los que recibieron una fuerte dosis del vegetal de color púrpura en su dieta resultaron más longevos.

Nacen los primeros monos con mutaciones a la carta

Los genes de estos animales han sido modificados con una técnica pionera para que sirvan de modelo en la investigación de enfermedades humanas

Nacen los primeros monos con mutaciones a la carta
Niu et al., Cell
Los monos gemelos nacidos en China con mutaciones en genes específicos



 Era uno de los logros científicos anunciados para 2014 y no se ha hecho esperar. Por primera vez, «a la carta», con unas modificaciones específicas en sus genes que permitirán estudiar enfermedades humanas en modelos primates, mucho más parecidos a nosotros y, por lo tanto, más fiables y realistas que los ratones que se utilizan habitualmente.
El procedimiento para modificar el ADN a voluntad, denominado CRISPR, imita el modo en el que las bacterias localizan y cortan secuencias genéticas para protegerse a sí mismas de los virus y fortalecerse. Feng Zhang, un joven científico de solo 32 años, y su equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts en Cambridge (EE.UU.), demostró en 2013 que esta técnica, barata, fácil y precisa, funciona en células eucariotas, lo que confirmaba su potencial para modificar los genomas de ratones, ratas y primates y ayudar así a la investigación de enfermedades humanas.
Utilizando el CRISPR, genetistas del Centro de Investigación de Modelos Animales de la Universidad de Nanjing en China crearon un par de macacos cangrejeros (Macaca fascicularis) gemelos con dos mutaciones elegidas. Los investigadores ya habían conseguido modificar el genoma de ratones y ratas, pero hasta ahora no se había logrado en primates.

Nuevas terapias

Según explican en la revista Cell, los científicos intentaron modificar tres genes distintos en quince embriones de macaco. Después de secuenciar el ADN, encontraron que ocho de ellos mostraban evidencias de mutaciones simultáneas en dos de los genes escogidos. Entonces, transfirieron los embriones modificados a las hembras. Solo se produjo un nacimiento, el de una pareja de gemelos con mutaciones en dos genes: Ppar-γ, que ayuda a regular el metabolismo, y Rag1, implicado en el sistema inmune. La alteración de la información genética en esos lugares específicos no produjo otros efectos inesperados en los monos.
Los investigadores creen que su técnica, no exenta de polémica al trabajar con primates, puede servir para desarrollar modelos animales más fiables que los ratones, con el objetivo de estudiar enfermedades genéticas y desarrollar nuevos fármacos y tratamientos. Este es un primer paso, pero todavía queda demostrar que la técnica es realmente útil y que el uso de primates, que se reproducen mucho más despacio que los ratones, puede ser efectivo en laboratorio.